Cualquier conducta de tipo sexual con un niño llevada a cabo por un adulto o por otro niño constituye un abuso sexual. Esto puede suceder tocando los genitales del niño; haciendo que el niño toque los genitales de un adulto o de otro niño; con contacto bucogenital; frotando los genitales del adulto con el niño; o con penetración vaginal o anal en el niño. A veces ocurren otros tipos de abuso a los que no se prestan tanta atención, como mostrar los genitales de un adulto a un niño, enseñar al niño revistas o películas pornográficas, o utilizar al niño para elaborar material pornográfico u obsceno.

 

Fundación Amparo y Justicia - Padre Mariano 181 Oficina 204, Providencia - Santiago, Chile - Fono (562) 362 12 61